Persona 3 FES
July 2nd, 2009
Entre unos vicios y otros, y el currar en el fansub y que si no sé qué y no sé cuántos, me llegaron un montón de paquetitos juntos de juegos a los que tenía muchas ganas (como todos los de PS3 de los que ya hablé o la edición coleccionista de Star Ocean TLH a la que ya dedicaré un post cuando me lo pase) entre los que estaba mi Persona 3 FES al que le tenía unas ganas tremendas y más después de haberme pasado las horas muertas estableciendo social links en el Persona 4 y luchando dentro del mundo de la televisión gracias al midnight channel.
En el Persona 3 -que se nota que es anterior y no sólo por el número- lo de los social links está hecho algo peor y eso es sobre todo por no poderlos establecer con ciertos personajes que tendría que ser sí o sí. Tampoco me terminó de convencer el que pidan tantos requisitos para estos ni que sean fundamentales a rango máximo todos porque para hacer personas no últimas se necesita el uso en fusión de personas últimas o, lo que es lo mismo para los no familiarizados con la saga, demonios que luchan por ti y que se desbloquean mediante fusiones, salvo las últimas que sólo se pueden hacer si se obtiene el rango máximo con el personaje humano que lleva su arcano, teniendo por ejemplo que subir a rango 10 a un papanatas del consejo estudiantil para tener a Odín y a partir de ahí poder hacer otras cosas.

El caso es que estaba muy bien y enganchaba que daba gusto y además molaba tener pistolitas evoker para invocar a personas como Jack Frost (Hee ho!) pegándose un tiro en la sien, aunque lo de los social links no era su único pero, ya que para por las noches había demasiadas pocas actividades y me tiré algo menos de medio juego yendo a la mazmorra a expear por hacer algo o tirándome horas muertas en los recreativos subiendo stats a mis personas.
La mazmorra en esta ocasión se llama “Tartarus” (lugar de sufrimiento eterno) y la primera pérsona del héroe es Orfeo, que justo se dice que realizó odas al enemigo malo, maloso del final bueno e incluso del malo, aunque en el malo uno elige no enfrentarse a él. Dicho enemigo se llama Nyx y es también otro personaje mitológico, porque al igual que siempre los de ATLUS meten mitología por doquier -cosa que se agradece-.
En este juego la elección de final es muy sencilla y para nada hace falta tirar de guía (cosa que en el Persona 4 sí), y nada más hay final malo y bueno en “the journey” (o lo que sería el juego completo de Persona 3), mientras que el equivalente al final verdadero se encuentra en una mazmorra extra que va después argumentalmente y que se llama “the answer”.
Así que nada, después de que Igor me volviera a guiar en mi viaje y de escuchar otra vez una ost tan guapa y liarme a rellenar el compendium como una loca para la partida plus (además de hacer misiones y más misiones de la acompañanete de Igor, Elizabeth) sólo me queda decir que nuevamente quedé fascinada con un juego más de una de mis compañías favoritas y que teniendo en cuenta que en el 4 mejoraron los “fallitos” de éste, no me quiero ni imaginar qué harán para el 5 porque lo lleno todo de babas.








