Kingdom Hearts: Chain of memories
Viernes, septiembre 10th, 2010La segunda entrega de Kingdom Hearts era un título creado originariamente para GBA y de la que hace no demasiado se hizo un port para PS2.
Este juego nos cuenta un episodio muy interesante en la historia de algo que ocurrió un día que Sora apareció por el Castillo del Olvido. Día en que empezaron a saberse cosas de una extraña organización, llamada la Organización XIII, donde había trece miembros conocidos como los Nobody (Incorpóreos) y que tienen una misión muy importante para hacerse con el Kingdom Hearts.
Lo más irónico y paradójico es que los Heartless (Sin Corazón) de los que ya había constancia desde el anterior título, no poseen cuerpo, sólo corazón y devoran las emociones y corazones de aquellos que se adentran en la oscuridad o a los que la misma les consuma por dentro; mientras que los Nobody (Incorpóreos) precisamente lo único que tienen es un cuerpo físico sin corazón o alma en su interior.
Al mismo tiempo, cada uno de estos seres nace por una razón distinta, siendo bastante más interesantes los Incorpóreos porque siempre son en cierto modo la personificación de un ser real que posea cuerpo y alma. De algunos no se sabe quién es su equivalente, por no ser un personaje relevante o por no haberlo explicado todavía, pero por ejemplo el famoso Ansem del Sabio del que hablan todas las leyendas internas del juego, es precisamente el líder de la Organización XIII, con el nombre de Xemnas.
Una vez contado eso, os diré que Chain of Memories es un juego bastante extraño en cuanto a jugabilidad porque no se parece en nada al anterior Kingdom Hearts ni en cuanto a sistema ni en cuanto a nada. Más que nada porque aquí uno colecciona cartas para luchar con ellas casi como si esto fuera un juego de TCG (Trading Card Game) y el visitar los Mundos Disney (y los que no son Disney) también es breve y uno no se tiene que meter a solucionar nada. Simplemente se avanza, se descubren cosas y en no demasiadas horas se acabó. Eso sí, es un juegazo increíble, el sistema de rol con las cartas subiendo niveles y la interacción con los personajes no tiene precio y sobre todo, en este juego aparece el mejor ser habido y por haber, el personaje por excelencia de la franquicia, Naminé.
Todo lo que engloba a la rubia damisela es puro amor, esa chica es especial y una pieza clave para la historia entera y es que guarda muchos secretos y su poder parece no tener límites.
Aquellos que crean que por ver luchas con cartas esto va a ser un tostón, se equivocan y mucho, porque este juego es más encandilador aún que el primero, a pesar de que el sistema pueda chocar un poco.
Además, la banda sonora es, como siempre, de Utada Hikaru y eso embellece cualquier cosa.











