Ranma 1/2
Me he tirado varios meses mirando Ranma capítulo por capítulo rememorando mi niñez cuando desayunaba embobada con este clásico del anime tan conocido por todos y del que no miraba más que capítulos sueltos.
Rumiko Takahashi se lució con este harem, haciendo que después muchos siguieran sus pasos, aunque para mi gusto ninguno ha llegado al nivel de Ranma, porque es una serie tan divertida a pesar de ser tan larga y con tantas historias sueltas, tantísimos personajes reciclados para diferentes momentos cuando uno pensaba que no los volvería a ver…
Además de que todos los principales se salen y mucho, aunque yo destacaría a Ryoga como ese gran desgraciado torpe que sale menos de lo que debería por lo tremendamente gracioso que puede ser ver como siempre se pierde (incluso en su propia casa), como siempre termina cobrando (aunque es muy fuerte y es capaz de llevar una sombrilla de varias toneladas con una sola mano e incluso usarla como arma), como siempre lo entiende todo mal o lo mucho que se ralla con todo aquello que tenga que ver con su amada Akane, además de que cuando se transforma en P-chan también es un punto entre caras que pone, cabreos que pilla y situaciones en las que termina junto a “la dulce marimacho” de la serie, esa Akane a la que quieren todos los chicos del colegio y con los que pelea todos los días porque Kuno -un retrasado mental que es el capitán del club de kendo- se inventó que quien la ganase podría salir con ella.
Claro que, aparte de todo eso que he contado, lo de que Ranma pueda ser tanto chico como chica por haber caído en la fuente de la chica ahogada, da lugar también a momentos de todo tipo. Como ejemplo pondré que en la tribu de Shampoo, si una chica pierde luchando con otra chica, le da el beso de la muerte y debe matar a dicha chica aunque sea lo último que haga, mientras que si lo pierde con un chico, le da un beso de promesa y tienen que casarse.
Lo único que no me gustó es lo poco que salen algunos personajes que valen mucho y de los que a veces parece que se hayan olvidado (el Dr. Tofu, Nabiki…) pero es que ya se sabe que lo que más tira es que están todas las chicas alrededor de Ranma poniendo celosa a Akane y en situaciones comprometidas al protagonista, y sacar además también a otros chicos que precisamente quieran estar con alguna de esas chicas para liar más la madeja o incluso con él mismo cuando está transformado en chica, ya que, evidentemente, es algo que sólo conocen los que se transforman como él o los de la familia Tendo.
En resumidas cuentas es una serie muy divertida, con luchas, humor, un dibujo muy bonito, etc. que recomiendo a cualquiera, porque además no se hace nada larga, aunque no sé hasta qué punto estará bien adaptada ya que no leí el manga, lo que sí que sé es que no lo abarca todo y que debería ser más larga todavía.
También hay unas cuantas ovas, pero al contrario de la serie no tienen ningún sentido, son bastante idas de olla y además no aportan nada a la poca historia que tiene Ranma.
Nota: 7/10


febrero 14th, 2009 at 14:54
[...] Ranma 1/2: Lo de ver esta serie entera era una espinita, que de niña no pude y le tenía unas ganas enormes. Así que me puse con TMM a ver capis mientras comíamos durante unos meses, hasta terminarla y qué risas, qué pedazo de personajes y qué capullo el guía turístico. [...]
julio 9th, 2009 at 20:59
[...] que se vino para mi colección de manga fue One Pound Gospel, obra de Rumiko Takahashi (autora de Ranma 1/2) que trata sobre boxeo, amor y votos de [...]
abril 18th, 2010 at 23:07
[...] y akane haciendo el amor: Aquí no tengo ese tipo de doujinshis subidos, simplemente hablé de Ranma 1/2 un día, pero en la serie oficial eso no [...]
mayo 14th, 2010 at 02:57
[...] siempre quiso ser chef de sushi. Como además de que es un gato resulta que tiene las aptitudes de Akane en lo que a guisar se refiere, no tiene nada de éxito, a excepción de un cliente suyo habitual [...]
agosto 4th, 2010 at 08:52
[...] culebrón no lo es para nada, además a veces recuerda un poco a las cosas de Rumiko Takahashi como Ranma 1/2, One Pound Gospel, [...]