
Estos días me he vuelto a ver Aoi Bungaku, una serie de animación en la que hay seis arcos diferentes sobre seis obras literarias que en Japón son consideradas obras maestras.
La verdad es que es un seinen buenísimo con una animación impresionante y además recogiendo tres estilos muy diferentes de dibujo según lo que el estudio Madhouse quisiera plasmar en cada adaptación de las elegidas, aparte los tres estilos están tomados de tres mangakas con renombre: Takeshi Konomi (Prince of Tennis), Kubotite (Bleach) y Takeshi Obata (Death Note, Hikaru no go, Bakuman).
Como digo, son seis historias, seis arcos, cada uno con una duración determinada que en total hacen 12 fabulosos episodios.
Ningen Shikkaku (Indigno de ser humano): La obra original es de Osamu Dazai. En este arco se cuenta la vida de un artista frustrado que no es nadie en la vida, salvo un ser depresivo y deprimente del que se aprovecha la gente que puede debido al poder que tiene su padre. Si no fuera por el encanto que tiene con las mujeres de hecho sería un fantasma toda su vida, aunque en parte también lo es por ellas. Los cuatro capítulos están de maravilla.
Sakura no mori no mankai no shita (En el bosque, bajo los cerezos en flor): La obra original es de Ango Sakaguchi. En esta historia se cuenta el miedo que tiene un hombre, que vive en la montaña recluído porque quiere, a los cerezos, que en apariencia es sin razón y además da la sensación de que las Clamp sacaron su historia de los cerezos de Tokyo Babylon de esta novela.
Kokoro (Corazón): La obra original es de Natsume Sôseki. Dos hombres enfrentados como caballeros por amor. Dos historias diferentes cada una con su punto de vista. Una casa donde todos pierden y nadie gana. O quizás no todos, pero eso para entenderlo bien hay que mirarlo porque es algo que sólo Sôseki podría plasmar.
Hashire Melos (Corre, Melos): Nuevamente la obra es de Osamu Dazai. En Hashire Melos se cuentan dos historias entrelazadas entre sí; por un lado la de la vida del escritor que está ocupado con la historia de Melos y por otro lado está la propia historia de Melos. Amistad exacerbada y casi enfermiza.
Kumo no Ito (El hilo de la araña): Obra de Ryunosuke Akutagawa. Un hombre despiadado que odia todo, prácticamente y que no teme a nada, termina en el infierno viendo como sí puede sufrir aunque él creía que sería algo divertido al estar alejado de la cotinidianeidad rutinaria del día a día mientras estaba vivo.
Jigoku Hen (El biombo del infierno): Obra de Ryunosuke Akutagawa de nuevo. Aquí se ve cómo es el infierno verdadero, ése que no es fantasioso, sino real y tangible.
Después de esos breves comentarios resumidos sin destripar nada revelante, sólo me cabe deciros que no es una serie normal de esas que hay a pares, que no se parece a ninguna otra en nada y que cada arco tiene su encanto. Además es imposible que deje a nadie indiferente.
Recomiendo (obviamente) la versión de WnFB Fansub que es BDrip a 1080 y se ve de muerte.



